miércoles, 9 de abril de 2014

Revuelto de ajetes de mi pueblo

Hoy me ha llegado un paquete con ajetes, recién llegados de mi pueblo (Genalguacil, en pleno corazón del Valle del Genal) y gracias a mi santa madre que no podía permitir que su hija no hubiese comido los ajetes este año. Mamá duerme tranquila:¡ya he comido ajetes este año! como manda la tradición. 

Seguro que pensáis que sí sabéis que son los ajetes, pero si estáis pensando en los brotes de ajos tiernos, os estáis equivocando, no hablamos de los mismos ajetes...
 El ajete (Allium triquetrum) también es conocido como "lágrimas de la virgen" es una planta bulbosa de fuerte olor a ajo, crecen en lugares húmedos y sombríos.
En restaurantes de la zona es común encontrar el ajete en las cartas, generalmente se hacen revueltos con huevo, con setas de temporada o con patatas, el sabor es delicioso, tomad nota si visitáis la zona ¡Os lo recomiendo!


Ingredientes:
  • Ajetes
  • Sal
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Huevos de gallinas felices o ecológicos (los huevos de pueblo de toda la vida)

Elaboración:
1. Cortar los ajetes (previamente lavados) y echar en una sartén precalentada con un chorrito de aceite de oliva virgen extra, dejar cocinar a fuego medio hasta que estén tiernos.
2. Incorporar los huevos a la sartén, sazonar y revolver con una espátula un par de minutos y listos.

Consejos:
Utilizad huevos de gallinas felices o ecológicos (los huevos de pueblo de toda la vida), notarás la diferencia.
Al igual que con los huevos, os aconsejo utilizar el mejor aceite que tengáis, un aceite de oliva virgen extra de calidad, vamos, aceite del bueno.
Los ajetes al cocinarse soltarán agua y reducirán su volumen, tenéis que tenerlo en cuenta, así que aunque os parezca que hay muchos, no lo serán.
Podéis cocinarlos enteros o cortados (yo los corto a unos 10 cm)