martes, 18 de febrero de 2014

Objetivo: despiezar un pollo

Queridos azucarglasseros, ¿sabíais que la carne de pollo es una de las carnes más consumidas? seguro que tiene que ver con que es una carne muy económica, algo a tener en cuenta en los tiempos que corren, además es una carne altamente nutritiva y a la vez baja en grasas, ideal para dietas de adelgazamiento.

Como seguro que ya sabréis comprar un pollo entero es mucho más económico que hacerlo ya despiezado o fileteado, de manera que en este post vamos a aprender a no tener miedo a despiezar un pollo y para ello nos vamos a enfrentar a él, ¡si, si! lo vamos a despiezar nosotros mismos, así que coged vuestro mejor cuchillo y armaros de valor. 


Procedimiento:
1. Quemaremos con un soplete de cocina los restos de plumas que haya en la piel.

2. No lavar el pollo. Al contrario de lo que generalmente se cree, no es recomendable lavar el pollo crudo (o cualquier otro tipo de carne) porque las bacterias se pueden contaminar otros alimentos o utensilios de cocina. Lavando el pollo no destruimos las bacterias.

3. Pondremos el pollo con la pechuga hacia arriba y los muslos hacia nosotros. Para sacar los muslos, "dibujaremos" cortando con el cuchillo todo el contorno del muslo hasta llegar a la articulación y luego cortaremos en la articulación, por el cartílago que une los huesos. Encontraréis el punto exacto de corte porque de otra manera no podréis realizar el corte. No hace falta hacer fuerza, ni golpear el pollo.

4.Le damos la vuelta al pollo para situar las alas hacia nosotros y poder cortarlas cómodamente. Al igual que con los muslos, cortaremos las alas por la articulación, es la zona abultada que veréis a simple vista.

5. Para sacar las pechugas, realizaremos dos cortes longitudinales a ambos lados del hueso central de la pechuga, pegándonos lo máximo posible a él. 
Luego, aprovecharemos los cortes longitudinales antes realizados para introducir la punta del cuchillo e ir cortando pegado a las costillas para sacar la pechuga.
Filetear la pechuga o dejar entera, según prefiráis.

6. Retiraremos la piel al pollo si así lo deseamos o según vayamos a cocinarlo.

Consejos:
Los muslos podemos cortarlos en dos si así queremos, separando el contramuslo del muslo o jamoncito.
Las alas también podemos cortarlas, obteniendo así, el muslo de la ala, la media ala y las puntas de las alas.
No tiréis la carcasa del pollo porque podéis aprovecharla para hacer unos caldos y consomés riquísimos.
Congelar las partes del pollo que no vayáis a utilizar en los días posteriores, yo suelo utilizar para ello bolsas herméticas.

Objetivo conseguido ¡pollo despiezado! Ahora ya podéis gritar a los cuatro vientos vuestra hazaña, que aunque parezca broma, no todo el mundo se atreve.